Por: Alejandro Sau Torres.
Cuando se es creativo y se innova, se corre el riesgo de cometer errores. Es mejor admitirlo rápidamente y continuar con otra innovación
Steve Jobs
¡Para mi eso de la creatividad son cursilerías! es una pérdida de tiempo, a quien le puede importar si mis trabajadores hacen dibujitos y esas p@#$%&/as.
Así con esa calidez reprimida me recibió el dueño de una empresa dedicada a vender artículos de ferretería, justo, cuando pretendía ofrecerle un curso de capacitación a su personal, y tal vez pienses en este momento, ¿a quien se le ocurre venderle un curso de creatividad a una ferretería?, la respuesta es muy sencilla: a MI.
Con esto tal vez puedas pensar que estoy loco, y tal vez tengas mucha razón, pero lo más importante en esta ocasión no es mi estado mental, sino que con esta anécdota que viví, me di cuenta de que existen mínimos dos grandes paradigmas con respecto a la creatividad, los cuales iré abordando.
Primero: La creatividad es para los que hacen manualidades y esas cosas”
La creatividad desde mi punto de vista va más allá de una simple actividad artística, a veces conceptualizamos al “creativo” como aquel que se viste de colores, que hace cosas artísticas, pero creo que ese es solo un tipo de creatividad, también es creativo aquel que soluciona problemas, aquel que tiene la capacidad de integrar elementos, aquel que tiene diferentes formas de llegar a un resultado, entonces, como el concepto de creatividad casi siempre ha estado muy limitado, me permití desarrollar el mío partiendo de dos premisas:
1.- La creatividad no se puede definir, ya que definir es encuadrar, encuadrar es limitar y la creatividad como tal, no podría ser limitada.
2.- Creatividad no siempre es crear de la nada, sino aprovechar los elementos y recursos con los que cuento.






